Aprender Salud
Mujeres de blanco: Entrevistando a mis médicas
Edith, quien forma parte de la comunidad del Hospital, propuso entrevistar a sus médicas para conocer las historias detrás de las profesionales.
Edith, quien forma parte de la comunidad del Hospital, propuso entrevistar a sus médicas para conocer las historias detrás de las profesionales de la institución. Una charla imperdible junto a su médica de cabecera, su neumonóloga y su oftalmóloga.
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Por el equipo editorial de Aprender Salud.
Como intentamos realizar cada vez que surgen iniciativas por parte de nuestra comunidad, decidimos acompañar la propuesta de Edith Rinaldi -socia del Plan de Salud y colaboradora de la revista- quien trajo la idea de homenajear a las mujeres que ejercen la medicina. Y para este número especial, convocamos a las Dras. Verónica Perazzoli, Gabriela Palis y Graciela Svetliza, quienes se prestaron muy amablemente a una entrevista grupal centrada en sus historias, en el rol de la mujer y sus desafíos cotidianos.
Edith: Cuando ustedes eligieron esta carrera difícil, este oficio duro de la medicina, ¿tuvieron alguna barrera por ser mujeres? ¿Sus padres la propiciaron? ¿Cómo fue ese camino?
Perazzoli: Yo tuve una inclinación desde chica hacia esto, en la escuela alguien se caía y yo llegaba primero, leía cómo había que desinfectar heridas... No tuve problemas, al contrario, fue bienvenida, “mi hija, la doctora”.
E.:Fue siempre tu vocación...
Per.: Sigo pensando que lo es. Hasta un poco “lo lamento” porque no lo pasamos tan bien a veces, como madre médica, esposa médica... Pero no puedo hacer otra cosa porque es mi vocación. Al mismo tiempo creo que no se podría ejercer la medicina bien sin una fuerte vocación, no sé en otras carreras.
Svetliza: Mi padre era pediatra y -yo creo que tendría dos o tres años- cuando me llevaba con él al hospital de Morón. Era tan bueno, los chicos le gritaban “Cacho” -un buen apodo porque su nombre era Israel, pobre- y creo que tengo un Edipo no resuelto porque elegí ser médica por él, claramente! Y cuando tuve la posibilidad de hacer otra cosa -trabajé dos meses en la industria farmacéutica- no me daban las piernas para volver. Uno no puede ser feliz si no hace lo que su corazón le dicta, así que volví feliz al hospital, cuando tuve la oportunidad de volver a elegir, elegí ser médica.
Palis: En mi familia no había médicos, de hecho yo me decidí tarde, sabía que tenía vocación de servicio, que debía hacer algo que ayudara a los demás. Y coincido en que no se puede trabajar de médico sin una fuerte vocación, porque a diferencia de otras carreras puramente técnicas, la medicina tiene mucho de tolerancia al otro, de respetar al paciente que no es como nosotros quisiéramos, nos desafía... Verdaderamente hay que tener mucho amor a las personas, al ser humano...
“Yo creo que las mujeres podemos hacer todo esto porque somos mucho más versátiles. Y los hombres son más estructurados, que no es mejor ni peor.” Graciela Svetliza.
E.: Esta vocación, ¿la pueden llevar bien en su vida familiar, en esa doble tarea que les impone la sociedad? Porque son madres, son esposas...
Per.: Yo creo que para llevar bien la medicina, a la vez necesito llevar bien lo otro. Eso tiene que estar en equilibrio y me permite trabajar mejor, pero es difícil. Todos los días es muy difícil, a veces te quita el sueño, te estresa, a veces te da mucha alegría. Mis hijos no pueden creer, me dicen “no puede ser que tengas tanta paciencia” (risas).
E.: Me interesa la opinión de ustedes sobre qué pasa en el ejercicio de la profesión cuando tropiezan con obstáculos del “club de los hombres médicos varones” ¿Consideran que hay obstáculos por su condición de mujer para acceder a cargos jerárquicos?
Sv: En mi caso debo decir que no porque el primero de enero asumí de Jefa de Neumonología (N. de la R: como lo fuera también la Dra. Alicia De La Canal). Yo hice toda mi carrera en la institución, estoy desde los 19 años. Fui alumna, residente, médica de planta... Y la verdad que no puedo decir que lo haya vivido, jamás, no he sentido eso.
Pal: En general creo que no nos ponen obstáculos a las mujeres pero tampoco sucede como en otros países, donde se es proactivo en incluir un número determinado de mujeres en cargos directivos, eso creo que sucede en la Argentina en general. Hay países donde se debe cumplir esto pero acá no estamos acostumbrados...
E.: ¿Creen que la sociedad ha crecido lo bastante como para aceptar en general la presencia de la mujer en todos los órdenes? ¿Notan que eso tiene un canal de apertura?
Sv: La medicina ha sido históricamente un territorio de hombres. Sin embargo, desde hace varios años son más las mujeres que se reciben, tanto en las especialidades que suelen elegir las mujeres, como en las que anteriormente había más hombres. Hoy hay mujeres urólogas, traumatólogas... Creo que es cuestión de esperar, probablemente el día de mañana una mujer asuma cargos directivos.
E.: ¿Notan una brecha salarial? ¿Los médicos varones ganan más que las mujeres?
Per: Probablemente la mujer que quiera compatibilizar otra actividad por fuera de la carrera, en la etapa de la vida que tenga edad para hacerlo, elija menos riesgo, que también implica menos demanda de tiempo, de urgencia, como las guardias. Puede ser que pareciera que las áreas más de riesgo la lleven a cabo varones y eso pueda llevar a pensar que ganan más.
Sv: No pasa por la dedicación, que ponemos todos. Y no tiene que ver con el género porque la maniobra tiene un costo, se factura sin importar quien la realice, sea mujer o varón.
“Todas queremos hacer lo mejor, estar bien, contentas, mirarnos al espejo y no asustarnos por muchos años...Eso también es una presión cultural, ¡es demasiado!” Verónica Perazzoli.
Aprender Salud: Nos pasa que son las mujeres quienes más se interesan por los temas de la revista, quienes mayormente participan de nuestras consignas y actividades. ¿Qué consideran que tiene en particular el género femenino, que se interesa más por los temas de salud?
Pal: Yo tengo más pacientes mujeres y a veces los hombres que vienen es porque los traen sus esposas (risas). La mujer tiende más a ocuparse de sí misma, de su salud, de su futuro, de estar bien. El hombre creo que le da menos bolilla y no sé por qué, ya que a cierta edad las preocupaciones son las mismas para todos.
Per.: Yo hago casi todo geriatría y la mayoría de la población es femenina, ya de por sí son más. Y la voluntad de participar creo que es cultural, es algo que va más allá del género. En nuestra cultura la mujer, en cuanto a la salud, siempre se ocupa. El cuidado personal está bastante arraigado en la mujer, por lo menos desde hace dos generaciones. Pero además se ocupa de los hijos, tiene el ejercicio de acceder al sistema de salud, está más canchera para acceder a los hospitales, hasta las más grandes vienen a la institución como un modo de tener cosas para hacer, encontrarse con otros, pasar el rato. Y si las invitás a tener una actividad, les encanta, creo que eso es algo bien de la cultura porteña, estar atentas a lo que hay para hacer. Me da esa sensación.
AS: Ustedes que ven muchas pacientes mujeres, más allá de sus especialidades, ¿cuáles son las principales problemáticas, preocupaciones de las mujeres hoy?
Pal: En la gente grande, la soledad. Porque cada vez vivimos más pero no todos llegan, se pierden parientes, amigos...Es un tema doloroso y difícil de llevar con la familia.
E.: Por último, les quiero preguntar si el ser médicas les quitó glamour...
Sv: Claramente sí...(risas), por lo menos en mi caso...
Pal.: ¡Por supuesto que no! (risas)
Per.: Iba a decir eso, ¡de ninguna manera! (risas)
Sv.: Yo sí, aunque no sé si la culpa la tiene la medicina, pero a algo hay que echarle la culpa... (risas)
“Para que la sociedad sea más equitativa sería bueno que todos se ocupen de todo, no solo la mujer.” Gabriela Palis.
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Agradecemos especialmente por su participación en esta entrevista a las Dras. Graciela Svetliza, Jefa de la Sección Neumonología, Servicio de Clínica Médica; Verónica Perazzoli, Sección Geriatría, Servicio de Clínica Médica y Ana Gabriela Palis, Servicio de Oftalmología.
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