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Aprender Salud

El médico me recomendó Tai Chi, ¿de qué se trata?

¿Por qué estas disciplinas son tan recomendadas por los médicos para prevenir las caídas y mejorar el equilibrio?

El Área Comunitaria del Hospital ofrece a los afiliados la posibilidad de asistir a clases semanales de diferentes disciplinas, entre ellas dos de origen oriental como son el Chi Kung y Tai Chi Chuan. Entrevistamos a Ana Speziale, profesora que da clases en la sede Juramento, quien nos lo cuenta en una amena charla. 

“Generalmente, la orden que traen los alumnos es para hacer Tai Chi, que es la disciplina más avanzada y requiere un grado de preparación anterior que brinda el Chi Kung. Entonces habrá que pasar por esta primera instancia y para esto no hay un tiempo determinado ni exámenes que rendir”, comienza.

 

¿Cuándo es momento de Tai Chi entonces?
¡Esa es la pregunta que más hacen los alumnos! Siempre digo que se llega al Tai Chi cuando los hábitos aprendidos en el Chi Kung ya están incorporados. Hay gente que tiene más facilidad, que es muy coordinada y sincronizada naturalmente, a ellos quizás les cuesta menos. Y están quienes son descoordinados, por ejemplo a los que bailar les cuesta mucho o no les gusta, que quizás pueden frustrarse un poco porque tardan más en mejorar esa coordinación. Para todos es posible, sólo que algunos necesitan más tiempo.

 

Se asocian al bienestar, colaboran con la prevención de las caídas y reducen el riesgo de fracturas.
 

 

¿Cómo se practica en las clases?
Trabajamos con tareas sencillas como ejercitar diferentes modos de sentarse y ponerse de pie intentando mejorar la postura de la columna -un eje principal del cuerpo- y con la respiración, que  acompañe y complemente, hay todo un reaprendizaje de la respiración.  Y es muy grato observar los resultados cuando ves a gente que no se podía levantar de la silla y empieza a lograrlo.

 

¿Por qué estas disciplinas son más que un ejercicio?Los movimientos continuos, circulares y fluidos del Tai Chi ejercitan las fibras musculares y lubrican las articulaciones en todas direcciones, mejorando el equilibrio postural y la flexibilidad, donde más se notan las mejoras. Nuestro equilibrio va cambiando con los años pero está comprobado que quien practica estas disciplinas se cae menos y, si lo hace, tiene menos posibilidad de fracturas. Además, los ejercicios de Chi Kung no tienen limitaciones o contraindicaciones, los pueden practicar todos. 

 

El trabajo se comparte en grupo, algo que es muy gratificante, y se generan lazos. El objetivo es que todos los que asisten se sientan cómodos y disfruten de la actividad.

 

¿Quiénes se acercan a las clases?
Por lo general adultos mayores con un promedio de edad entre los 75 y 85 años, incluso hay mayores de 90. La excepción son los menores de 50.  Y la mayoría llegan como desahuciados, diciendo “me siento a la miseria, me duele todo” ¡Casi que se compite a ver a quién le duele más! Una de las primeras cuestiones que surgen es el tema de la artrosis como razón de los dolores y molestias.

 

¿Cuál es tu respuesta ante este comentario?
La artrosis es algo tan frecuente que esto podría ser un “club de la artrosis” (risas). Todos, incluyéndome, podemos decir que tenemos algún tipo de artrosis. Uno dice esto para, por un lado, intentar desdramatizar un poco la situación y, por otro, para que se comprenda que la artrosis no es la culpable de todo, que se puede convivir con ella sin dolor o -incluso- haciéndose “amigo” de él. 

Igualmente, cuando a un paciente se le recomienda ejercicio, es tarea del profesor evaluar su estado y asignarle la actividad que mejor se adapte a su situación. Intentamos mantenernos comunicados para que ese entusiasmo se sostenga pero evitando movimientos que puedan poner en riesgo la seguridad, que es lo principal. 

 

Quienes ya lo practican, ¿cómo sostienen el desafío de la motivación?
A veces suele costar un poco retomar después de las vacaciones. “Ana no sabés como mi cuerpo extrañó el movimiento” suelen decirme. Entonces se vuelve de a poco, como con cualquier hábito o disciplina que uno dejó de realizar.

 

Son ideales para quien desee incorporar suavemente fuerza, flexibilidad, equilibrio y coordinación, a través de la lentitud y fluidez de movimientos.

 

Un ABC sobre estas disciplinas

 

El Chi Kung. Chi quiere decir energía y Kung habilidad, destreza, trabajo y dominio, es la puerta de entrada de estas disciplinas y hay tres pilares fundamentales para su práctica: postura correcta, respiración abdominal y concentración mental. Apunta a mejorar la habilidad para manejar la propia energía. En las clases aplicamos tres de sus variantes: en silla, de pie y en forma de caminatas, según las posibilidades de cada uno. 

 

El Tai Chi Chuan. Su nombre significa el movimiento supremo (tai) de la energía universal (chi). Y se termina con la palabra chuan que significa “puño” porque esta disciplina tiene origen en las artes marciales. Pero la medicina china tomó de allí determinadas posturas (que son las que uno ve cuando alguien lo practica) por su utilidad para la salud ¡No significa que vayamos a pelearnos con nadie! 

El Tai Chi está compuesto por coreografías llamadas formas, que son las que uno observa cuando ve a un grupo que lo practica. A su vez, cada una de estas formas está compuesta por distintos movimientos. Nosotros trabajamos desde el llano, lo más simple es lo más adecuado para incorporar cuando uno comienza a aprender de grande. Y siempre un paso antes del umbral del dolor: “cuando te cansás, dejás” es una de las premisas que siempre digo en las clases, el límite lo conoce cada uno, no se impone.

 
 
Nota publicada originalmente en la revista Aprender Salud N° 22