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Aprender Salud

Demencias: un ABC sobre prevención, diagnóstico y tratamiento

¿Existen otros trastornos cognitivos además del Alzheimer? ¿Cómo se trabaja con pacientes y familia para diferenciarlos de situaciones cotidianas?

¿Existen otros trastornos cognitivos además del Alzheimer? ¿Cómo se trabaja con el paciente y su familia para diferenciarlos de situaciones cotidianas? ¿Qué rol tiene el ejercicio físico para el cerebro? Informe Especial.

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“Nuestro cerebro realiza muchísimas y complejas tareas. Dentro de la memoria hay diferentes tipos como la de trabajo o la memoria a largo plazo; también hay otros dominios cognitivos como las funciones ejecutivas que tienen que ver con la planificación de tareas, toma de decisiones, por ejemplo. Asimismo, hay distintos tipos de atención: no es lo mismo prestar atención que sostenerla. Y, ante la pregunta de si algunos olvidos pueden ser Alzheimer, la respuesta requiere un trabajo con el paciente y su familia.”

Así comienzan las Dras. Waleska Berríos y Cecilia Fernández, del Servicio de Neurología, a quienes entrevistamos motivados por las consultas de la comunidad sobre un tema que suele generar preocupación: las demencias. 

¿Cómo diferenciar lo que puede ser una situación propia de la edad o la personalidad de una enfermedad? Ya sea que tengas un familiar mayor o este tema te genere dudas, te invitamos a recorrer esta nota especial.
 

Los olvidos, ¿un síntoma o algo que nos pasa a todos?

"En general, las personas empiezan a tener situaciones que consideran olvidos y les pedimos ejemplos. Quizás vemos que no era tanto un olvido sino alguna laguna de atención, de organización, alguna dificultad en el lenguaje”, destacan.

La voz del entorno, un dato clave. “Es muy importante en la consulta, no solo los ejemplos que nos dan los pacientes sino también el llamado ‘reporte del entorno’, lo que nos va a comentar alguien que está en contacto con esa persona.”

“Que el paciente nos diga ‘no tengo nada, no me pasa nada’, también es un dato. Quizás el que acompaña es el que está percibiendo los cambios y el paciente todavía no.”

Los 65 años, una edad de referencia. “Hay pacientes con trastornos cognitivos de inicio temprano y de inicio tardío pero lo que marca ese punto, los 65, es que a esa edad suele terminar la edad laboral, por decirlo así. La mayoría de los casos se ven en forma tardía, lo que no quita que uno pueda consultar antes.”

Antes de los 65: descartar otras causas. “Por ejemplo, un déficit de atención de toda la vida y que consultó de adulto, tal vez un síndrome depresivo o un síndrome ansioso, un trastorno del sueño o una enfermedad clínica más general que le está impactando en las funciones cognitivas pero todavía no es una enfermedad neurodegenerativa. Para diferenciar esto es fundamental la consulta clínica, la evaluación en consultorio por el especialista”, completan las Dras.

“Quien visita a un familiar quizás lo ve bien, pero el que convive sabe más. Es fundamental escuchar a quien acompaña en el día a día.”



La evaluación neurocognitiva

“Permite, a través de un conjunto de sencillas pruebas, ir viendo cómo se encuentra cada área y función cognitiva (atención, memoria, lenguaje, entre otras). Sobre esas pruebas se elabora un informe y se puede establecer si tiene un déficit en la memoria, un trastorno atencional, etc. Y esto permite dar un diagnóstico, puede ser un deterioro cognitivo leve, un trastorno cognitivo menor o mayor, que antes se decía demencia. O normal”, destacan. 

El rol del conviviente, del familiar en el diagnóstico. “En enfermedades como el alzheimer, que el paciente no se da cuenta que se olvida, el acompañante es clave para identificar trastornos en la alimentación, notar si está más triste, más deprimido.”

 “En las evaluaciones también aparecen trastornos del ánimo, de la ansiedad. Condiciones que se pueden manifestar como algo cognitivo pero tienen un origen distinto.”


Las demencias, un ABC

“Las herramientas mencionadas, junto con otros estudios permiten el diagnóstico específico de áreas cognitivas y lleva a saber qué tipo de patología se trata”, nos detallan. Motivados por las inquietudes de nuestra comunidad en las redes sociales, les pedimos que las describan:

Alzheimer

  • “Es la más conocida y corresponde a un 70% de los casos, aunque se sabe que cuanto más anciana es la persona, más difícil es que se trate de esa enfermedad pura, en general son combinaciones de patologías que la incluyen.”
  • “Respecto del tratamiento, ya hay algunos países que tienen aprobación para algunos fármacos, ninguno cura la enfermedad todavía pero esos son modificadores que empiezan a quebrar el curso de esta. En Argentina todavía no están disponibles.” 

Demencia vascular

  • “Se puede dar cuando hay muchas lesiones vasculares o si la persona ha tenido un ACV.”
  • “Cuando se van acumulando lesiones vasculares en forma silenciosa, los síntomas cognitivos se manifiestan en forma lenta también. 
  • “Se acompaña de dificultades para caminar e incluso incontinencia para el pis. A través de un exámen neurológico, estudios de imágen cerebral y la evaluación neurocognitiva se puede arribar al diagnóstico.”
  • “En el caso de un ACV o lesión vascular en un área estratégica del cerebro, los síntomas son de inicio más abrupto y en relación temporal con el daño vascular. Los síntomas pueden depender más del área cerebral afectada. En ambos casos es frecuente síntomas anímicos como depresión o apatía."


Demencia por cuerpos de lewy

  • “Característicamente tiene trastornos en el sueño de larga data, pacientes que pueden tener alucinaciones visuales, síntomas tipo parkinsonismo.”
  • Esta demencia no tan conocida, está vinculada al trastorno del sueño REM. Este trastorno del sueño, puede anteceder muchos años el inicio de los síntomas cognitivos, consiste en que la persona habla dormida, golpea, patea y hasta se puede caer de la cama dormida, o se suele detectar por un relato del conviviente. El estudio de polisomnografía permite caracterizarlo y es un punto más para el diagnóstico.”
  • “Otro punto son las fluctuaciones cognitivas, que es algo difícil de detectar y está vinculado a que la persona quizás está un poco inactiva, como somnolienta, está “tildado”, se suele decir, en especial si no está siendo estimulado. Pero, si uno le habla, la persona reacciona.”
  • A veces, estas fluctuaciones pueden tener mayor severidad y confundirse con estados confusionales, haciendo que la persona vaya a la guardia, le hagan análisis y, después de descartar causas clínicas, se puede concluir que fue una fluctuación."
  • "No se llega al diagnóstico por tiene olvidos sino por alguno de estos síntomas motivan la consulta, ya que son bastante molestos al inicio.”
  • "Este equipo de trabajo desarrolló una herramienta de screening que se llama ASI (Alba Screening Instrument) que sirve para identificar este tipo de demencia.”


Demencia fronto-temporal

  • Afecta al lóbulo frontal y genera síntomas conductuales: "Muchas veces, la persona cambia su personalidad, el carácter, un comportamiento sin filtro, desinhibido, que no le importa lastimar a alguien con un comentario, por ejemplo, no lo percibe, pierde la empatía." 
  • "Estos trastornos también generan conductas como acumuladores o que sacan cosas de la basura, conductas compulsivas o de hipersexualidad, maníacos de compras, endeudarse…"
  • "Es disruptivo en el día a día, a todos alguna vez nos falló el filtro y algo dijimos o hicimos pero esto es algo más constante y, en general, hay un cambio de lo que era la persona."
  • "Cuando afecta predominantemente al lóbulo temporal, se manifiesta con problemas del lenguaje (expresión, comprensión)."


Hoy en día tenemos dos tipos de tratamiento: el no farmacológico y el farmacológico. “La actividad física, estimulación cognitiva, actividad social constituyen un enorme grupo y son muy importantes y, desde lo farmacológico, hay diferentes opciones para lo sintomático como trastornos de sueño, de alimentación, etc.”



La prevención: ¿Por qué es tan importante la actividad física para el cerebro?

“Los hábitos saludables para el cerebro, son los mismos que para el corazón” resumen las Dras. Estos son la alimentación saludable, cuidar los factores de riesgo cardiovasculares y realizar ejercicio, que tiene un rol muy importante, siempre que esté adaptado a las posibilidades de cada persona. ¿Por qué hace bien al cerebro?

Durante la actividad física, mejora tu concentración. “Estarías más apto para una tarea cognitiva. Además tiene impacto en todo el resto del cuerpo, la parte ósea, cardiovascular, el ánimo, la ansiedad, es transversal para todo el organismo. Y más aún a largo plazo, si lo transformás en una rutina.”

Beneficios a nivel neuronal. “Genera factores, por ejemplo, de crecimiento de algunas neuronas que tienen que ver con la memoria, tratan de bajar lo que se llama el estrés oxidativo o la inflamación, que son procesos que llevan a la muerte neuronal. También propician la liberación de algunos neurotransmisores que son favorecedores de las funciones cognitivas, para el ánimo.”

Nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano para empezar con la actividad física. Hay diferentes mecanismos que se han visto que contribuyen para que actúen a nivel de nuestro cerebro y, por lo tanto, como protección de los trastornos cognitivos.

Ante trastornos visuales o auditivos. “Son factores de riesgo que, se ha visto, sobre todo en países de medianos y bajos ingresos, que pueden reducir hasta un 50% si son tratados a tiempo -incluso en gente de mediana edad- entender que cuidarlos puede prevenir que tengas demencia a los 80. Es importante atender si hay trastornos de la vista o usar el audífono si está indicado por hipoacusia.”

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Aprender Salud - Contenidos educativos para la comunidad - Marzo 2026