adolescentes
Aprender Salud

Bienestar mental en adolescentes: 4 desafíos para acompañarlos mejor

No existe un manual para que podamos transitar con ellos esta etapa de tantos cambios. Pero ¿podemos pensar caminos, ejes que nos orienten?

No existe un manual para que podamos transitar con ellos esta etapa de tantos cambios. Pero ¿podemos pensar caminos, ejes que nos orienten en el tránsito hacia la adultez? Lo exploramos con el Servicio de Psiquiatría.

-
“No sos niño ni adulto, los cambios corporales y las exigencias sociales vienen al galope y todo es blanco o negro: estás re contento y mañana re mal, re enamorada y después no lo querés ver más en tu vida. Todo es un montón, todo en muy poco tiempo. Y los papás pasan de ídolos al salí de acá, no sabés nada.”

Así comienzan la Dra. Daniela Licciardi y la Lic. Lorena Malenky, del Servicio de Psiquiatría, a quienes convocamos con motivo del Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes se celebra cada 2 de marzo. 

Abrimos el tema en esta charla destacando desafíos que nos inviten a reflexionar sobre esta etapa. Además, ¿cómo se acompaña a adolescentes y sus familias hoy? 



Desafío 1
Prestar disponibilidad: estar y poner el cuerpo para ellos

El famoso “yo sé que no querés hablar ahora pero cualquier cosa estoy”, a veces solo mandarle un sticker. O, en vez de decir “¿qué hiciste hoy en el colegio” , preguntarle “che, qué bandas tocan ahora?”:  “Para eso hay que adentrarse en el lenguaje adolescente, que no resulta tan fácil y asumiendo que uno va a quedar por fuera”.

Bancarse el portazo y también poner límites. “Estamos en una época donde todo se muestra pero pantalla de por medio, quizás porque no hay adultos que pongan el cuerpo y toleren esa respuesta. Pero no está todo permitido, siempre en el marco del límite, del respeto, es súper importante. El límite es amor”, destacan.

La escena, el acting, ¿qué es? “Lo entendemos como una escena dedicada al otro, es como un llamado al otro, a través de mecanismos inconscientes. ¿No me gustó algo que me hiciste? Te la devuelvo con una escena en otro momento, en otra circunstancia.”

El riesgo, cuando no hay un otro que le dé sentido a esta actuación, que le preocupe, “che no te podés poner así”, “Por qué tanto apuro por irte? ¿Por qué estuviste faltando? es que pase a una situación donde no hay dedicación, el otro ya no te inhibe, no te cuida. Y podés pasarte de alcohol, chocar el auto, etc”, señalan.

 “Ellos necesitan tener al adulto ante quien rebelarse, necesitan tenerlo ahí porque eso también les va a dar la seguridad de que vas a estar.”
 


Desafío 2
Habilitar en un marco de cuidado

“Hoy la adolescencia está más extendida. Y por querer apurar las cosas y soltarlos, terminamos teniendo el efecto contrario”, explican.

Es una etapa de hacer transiciones. “Porque de adultos lo hacemos, tomamos alcohol y no terminamos mal. El adulto le pone el marco, el borde que el adolescente no tiene aún: si empieza a salir de noche, ok te llevo y te traigo o yo te pido el Uber y me compartís la ubicación, los esperás despierto cuando llegan.”

No es cuestión de solo prohibir. “No sale nunca más, al UPD no vas, se suspende”. No, no se suspende porque lo están esperando desde hace años. Entonces okey, te llevo, ¿qué adulto se queda en la plaza con ustedes? Alguno tiene que haber. Nos ponemos de acuerdo con la cantidad de qué tomar, hasta acá sí, más no. El adulto le pone el marco, el borde que el adolescente no tiene aún”, completan Daniela y Lorena.

“Hay una delgada línea entre sentirse un represor que no les habilita nada y ser demasiado laxo. Y no hay chico que diga ‘gracias padre por cuidarme y no dejarme caminar de madrugada por la plaza’. Se va a enojar…”
 


Desafío 3
Funcionar como espejo para ellos

“Está todo el día con la tablet y con la Play y no habla, no sale, no hace ningún deporte.  “¿Y vos hacés algún deporte?” Como adultos debemos esforzarnos en facilitar que el otro pueda tener conductas imitativas en algún momento. ¿Cómo lograrlo?

Las situaciones son cotidianas. “Si como familia decimos ‘el domingo nos vamos al club’ y cada uno hace un deporte; si en la mesa les marcamos ‘chicos, las tablets no’ pero uno está respondiendo cosas de laburo y estamos todos conectados y desconectados a la vez”, destacan.

El diálogo y la congruencia en nuestras decisiones. Es importante para, por ejemplo, acordar entre adultos a qué edad darles el celular, quiénes los van a cuidar cuando salgan, incluso qué colegio elegir: “que esté en sintonía con la realidad religiosa, política, social, de esa familia que lo habita.Para que ese chico no se sienta una isla, hay que buscar medios afines. Sino decimos ‘este pibe va en contra de todo’  ¿Pero por qué elegiste esa escuela?”.

Cuando hay parejas separadas. “Yo siempre aclaro que lo que se disolvió fue la pareja amorosa pero eso no implica la disolución de la pareja parental. Siguen siendo un equipo en la crianza.”

“Como la escena de Buscando a Nemo, nadaremos, nadaremos. Tenemos que ir para el mismo lado para potenciar nuestro esfuerzo.”


Desafío 4: 
Paciencia y aceptación: que decidan por ellos, que se equivoquen…

“Yo antes era la mejor mamá del mundo y ahora soy un cero, ¿qué pasó? ¡Bienvenida a la adolescencia! Ahí la mejor defensa es el ataque y seguro sean los papás los blancos favoritos.”

“Ellos saben que se tienen que desprender pero no se sienten seguros como para eso y decir ‘che mami te necesito es un garrón y un quemo’. Y los papás también están duelando que ese hijo no está bajo su control pero está bien que así sea y es lo más sano. Y, cómo dice Serrat: que en algún momento te digan adiós…”

“Es necesario para que se separe el adolescente del adulto, para que pueda generar su propia identidad.”


¿La adolescencia con celulares complejiza más? “Lo importante es hablar y no desde la sanción sino desde medir los peligros, el registro del cuidado del cuerpo, las posibles consecuencias. Y nosotros tenemos que ponernos límites a nosotros mismos, sino lo que les decimos no tiene sustento”, completan. 

“En la serie Adolescencia los padres lo veían siempre tranquilo en su cuarto con el celular al chico. Pero ahí pasaba de todo.”


psiquiatria adolescentes
“Atender adolescentes es estar dispuesto a aprender con ellos y de ellos”

Para cerrar, la Dra. Daniela Licciardi y la Lic. Lorena Malenky destacan otros matices del desafío que abordan a diario con ellos y sus familias en la consulta.

No es solo atender al sujeto consultante. “Sino quien va a recibir y dar cuenta de todo esto para acompañarlo. “Implica tener la flexibilidad, apertura de cambio y estar dispuestos a tolerar enojos”
Adolescencia según el género. “Se pensaba que era diferente pero ellos nos están enseñando que no, porque están viviendo el género y la sexualidad de un modo diferente al cual la vivimos nosotros, sus padres y ni hablar sus abuelos.”

Estamos aprendiendo hasta en el lenguaje. “Que te cuenten los códigos que usan entre amigos, las series que vieron, de qué se tratan. Y eso te habilita a entrar en su mundo, poder acompañarlos. Si uno desprecia o critica lo que consumen, se cierra una puerta.”

Está creciendo mucho el espacio para padres y madres. “Un lugar en la consulta para tocar estos temas, cómo abordarlos. Hay muchos adolescentes desorientados pero también hay papás desorientados.” 

Nuevos desafíos. “La discapacidad y la adolescencia, los trastornos del espectro autista, plantean enormes desafíos para las familias y para nosotros los profesionales.”

 

“Tocamos muchos temas e igualmente quedaron afuera otros como hablar de la mirada del otro, el bullying, lo que dejó la pandemia, las familias monoparentales con adolescentes…”



2 de Marzo: Día Mundial del Bienestar Mental para los Adolescentes. Esta fecha fue establecida en 2020 por la iniciativa The Hollister Confidence Project con el fin de normalizar las conversaciones sobre la salud mental juvenil y combatir el estigma asociado a los trastornos emocionales en esta etapa. 
--

Aprender Salud - Contenidos educativos del Hospital Italiano de Bs. As. - Mayo 2026