Piojos y liendres

Piojos y liendres

Hablar de piojos suele hacernos picar la cabeza automáticamente. Aunque no causan problemas graves de salud, son muy molestos, sobre todo para niños en edad escolar… y también para sus familias.

A lo largo del tiempo se han probado muchos métodos para eliminarlos, desde vinagre y mayonesa hasta productos peligrosos. Hoy sabemos que existen tratamientos efectivos, pero el problema es que el contagio es muy fácil, por eso suelen reaparecer. En este texto repasamos cómo tratarlos y aclaramos algunos mitos.

 

¿Cómo se contagian?

Tener piojos no tiene nada que ver con la higiene. No importa cuán limpio esté el cuero cabelludo, los piojos se diseminan fácilmente, sobre todo entre los niños en edad escolar, aunque los adultos también pueden contraerlos.

Se transmiten principalmente por contacto directo, es decir, de cabeza a cabeza. También pueden contagiarse al compartir objetos como peines, gorros, toallas o ropa, ya que el piojo puede vivir más de 24 horas fuera del cuero cabelludo.

Un dato importante: los piojos no saltan, no vuelan ni nadan, pero igual se contagian con mucha facilidad.

Además, se reproducen rápido: una hembra puede llegar a poner hasta trescientos huevos (liendres) a lo largo de sus tres o cuatro semanas aproximadas de vida, que se convierten en adultos en un plazo de seis a nueve días. Por eso, cuanto antes se trate, mejor.

 

¿Qué síntomas dan?

El síntoma más común es la picazón en la cabeza.

También puede aparecer:

  • Irritación en el cuero cabelludo, cuello o detrás de las orejas.
  • Lastimaduras por rascarse.
  • En algunos casos, infección de la piel.

Si hay picazón persistente o se encuentran liendres, es recomendable iniciar tratamiento.

 

¿Cómo se tratan?

Con una combinación de dos cosas:

  1. Eliminación de piojos y liendres con peine fino.

Es el método más simple y económico: pasar un peine fino metálico con el cabello húmedo (puede ser con acondicionador para facilitar el deslizamiento).

  1. Productos específicos (lociones o champú)

Se aplican sobre el cabello seco, se dejan actuar unos minutos, se enjuaga y se repite el tratamiento a la semana.

 

Los más usados:

  • Permetrina al 1-1.5%. Se puede usar a partir de los 2 meses de edad. Muy utilizada y efectiva, aunque algunos piojos se han vuelto resistentes.
  • Dimeticona: es segura y menos irritante.
  • Ivermectina: puede usarse en loción (a partir de los 6 meses de edad) o por boca (esto último en situaciones especiales y con indicación médica).

 

¿Y los remedios caseros?

Algunas opciones como aceites o vaselina pueden ayudar a inmovilizar los piojos, pero:

  • Son difíciles de limpiar.
  • No siempre son igual de efectivos.

Muy importante evitar:

  • Kerosene
  • Mezclas con alcohol
  • Productos veterinarios (pipetas)

Pueden ser tóxicos y peligrosos para la salud.

El vinagre, aunque muy usado, no tiene evidencia clara de efectividad y puede irritar la piel.

 

Puntos clave a tener en cuenta

  • No hay productos que prevengan los piojos.
  • Evitar compartir peines, gorros o accesorios.
  • Revisar la cabeza regularmente en niños.
  • Pasar el peine fino con frecuencia.
  • Lavar ropa, sábanas y objetos usados por la persona afectada.

Algunas personas se contagian con más facilidad, por lo que pueden necesitar controles más frecuentes.