Bioestimuladores de colágeno: un tratamiento progresivo para mejorar firmeza, volumen y calidad de la piel
Descubrí cómo funcionan, qué beneficios ofrecen y por qué Sculptra® es una de las opciones más efectivas para rejuvenecer de manera natural
Al final de la nota encontrarás información de las indicaciones previas y posteriores al tratamiento.
¿Qué son los bioestimuladores?
A partir de los 30 años, la prevención es clave para mantener la firmeza y la calidad de la piel. Con el paso del tiempo, disminuye la producción natural de colágeno y elastina —proteínas esenciales para la estructura cutánea—, lo que se traduce en pérdida de volumen, flacidez y aparición de líneas de expresión.
Los bioestimuladores de colágeno son tratamientos que ayudan a reactivar la producción natural de colágeno, logrando una mejora progresiva en la textura, elasticidad y tonicidad de la piel.
En nuestro Sector de Estética y Láser contamos con Sculptra®, un bioestimulador a base de ácido poliláctico que actúa desde las capas profundas de la piel para restaurar el volumen facial y devolverle una apariencia más firme, tersa y luminosa.
¿Cómo actúan?
Sculptra® estimula los mecanismos naturales de regeneración del colágeno, mejorando la estructura dérmica de forma gradual y duradera.
Una vez que el ácido poliláctico cumple su función, el organismo lo absorbe y elimina naturalmente, dejando como resultado un tejido renovado y fortalecido.
Este tratamiento no rellena de manera inmediata, sino que reactiva el colágeno de manera progresiva, logrando un rejuvenecimiento natural y armonioso.
¿Para qué se utilizan?
Los bioestimuladores se emplean para:
- Mejorar la flacidez facial y corporal leve o moderada.
- Restaurar el volumen perdido en pómulos, sienes, mandíbula o mentón.
- Atenuar arrugas finas y mejorar la textura de la piel.
- Tratar zonas como cuello, escote, brazos y abdomen.
- Aumentar la firmeza y luminosidad general del rostro.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
El tratamiento se realiza en consultorio médico, mediante microinyecciones en las zonas a tratar. Se aplica anestesia tópica para minimizar molestias y el procedimiento tiene una duración aproximada de 30 a 45 minutos.
La cantidad de aplicaciones varía de paciente a paciente según el envejecimiento propio de la piel. Se recomiendan un promedio de tres aplicaciones, con intervalos de seis semanas entre cada una, seguidas de un mantenimiento a los seis meses y luego uno anual para conservar los resultados.
Los efectos comienzan a observarse de manera gradual a partir de la tercera semana y alcanzan su punto máximo entre los tres y seis meses.
INDICACIONES PARA LA PREPARACIÓN
- Evitar el consumo de alcohol y antiinflamatorios (como ibuprofeno o aspirina) al menos 24-48 hs antes del tratamiento, para reducir el riesgo de hematomas.
- No realizar otros procedimientos estéticos invasivos en los días previos.
- Mantener la piel limpia, hidratada y sin lesiones o infecciones activas.
- No exponerse al sol o rayos UV en las 48 hs previas.
INDICACIONES POST APLICACIÓN
- Evitar la exposición solar directa y aplicar protector solar FPS 50+.
- No realizar actividad física intensa el día del tratamiento.
- Masajear suavemente las zonas tratadas (según indicación médica).
- Evitar maquillaje o cremas por 12 horas posteriores.
- Puede presentarse leve enrojecimiento o hinchazón transitoria, que desaparece en pocos días.