>
Un recorrido por las sesiones y conversaciones que confirmaron que la interoperabilidad es hoy la columna vertebral de la salud digital.
HIMSS26 volvió a dejar en claro algo que quienes trabajamos en interoperabilidad vemos con más nitidez cada año. Los estándares dejaron de ser una conversación técnica de nicho para convertirse en la infraestructura sobre la cual se está construyendo el sistema de salud digital del futuro.
Tuve la oportunidad de participar en varias actividades dentro del área Interop + Smart Experience, donde HL7 International mantuvo un espacio propio con una agenda que durante los tres días se mantuvo permanentemente concurrida. Lo que se vivió ahí fue exactamente lo que hace valioso a un evento como HIMSS: profesionales de distintos países, implementadores, representantes de sistemas de salud y empresas tecnológicas compartiendo avances y experiencias en torno a un problema común.
Uno de los momentos más destacados fue la presentación de Rachel Dunscombe, CEO de HL7 International, en la sesión principal del evento. Su argumento fue claro. Cuando los datos clínicos pueden circular entre sistemas de manera segura y estandarizada, se abren posibilidades concretas para mejorar decisiones clínicas, acelerar la investigación y desarrollar herramientas avanzadas de análisis. La interoperabilidad, planteó, es una condición necesaria para que los sistemas de salud evolucionen hacia modelos más integrados y centrados en el paciente.

Daniel Vreeman, Chief Standards Development and AI Officer de HL7, presentó dos sesiones que generaron considerable interés. La primera exploró el rol de FHIR como base para construir soluciones de inteligencia artificial confiables en entornos clínicos reales. Los modelos de IA requieren datos estructurados, bien definidos y contextualizados, y FHIR actúa como habilitador natural para integrar estas tecnologías dentro del ecosistema clínico. La segunda presentó el avance de los programas de aceleración de HL7, cuyo objetivo es llevar los estándares desde el plano conceptual hacia implementaciones concretas, con participación de organizaciones de salud, empresas tecnológicas y organismos regulatorios.
Diego Kaminker, Deputy Chief Standards Implementation Officer, ofreció un recorrido por el ecosistema tecnológico que rodea a FHIR. Lo que más me llamó la atención fue el crecimiento de la comunidad de implementación. Cada vez más organizaciones comparten guías, librerías y experiencias que aceleran proyectos reales, lo que habla de una maduración sostenida del campo.
Más allá de las sesiones formales, el intercambio informal alrededor de una demo o una conversación espontánea sigue siendo uno de los grandes valores de HIMSS. Este año fue especialmente positivo ver la participación activa de distintos FHIR Accelerators con espacios propios. Iniciativas como Da Vinci Project y FAST Accelerator están trabajando en casos de uso concretos en áreas críticas como autorizaciones, cobertura y escalabilidad de plataformas FHIR.
Algo que también me pareció particularmente interesante fue la consolidación de una tendencia. Además de las organizaciones generadoras de estándares, un número creciente de empresas tecnológicas ofrece soluciones diseñadas específicamente para simplificar la implementación de interoperabilidad. Plataformas de integración basadas en FHIR, herramientas de testing y validación y soluciones listas para desplegar muestran que el mercado está respondiendo con madurez.
Eventos como HIMSS o las jornadas de Informática en Salud siguen siendo puntos de encuentro privilegiados para entender cómo avanza la salud digital. Y lo que se vio en esta edición refuerza una certeza que desde HL7 Argentina compartimos: la interoperabilidad ya es una realidad en construcción, y los estándares abiertos son el camino más sólido para seguir avanzando.