>
El Hospital Italiano de Buenos Aires se consolida como la mejor institución argentina en el ranking regional, demostrando que su éxito radica en un modelo de trabajo que transforma sistemáticamente la información clínica en conocimiento y aprendizaje continuo, siguiendo el concepto de Sistema de Salud en Aprendizaje (LHS).
Que el Hospital Italiano haya alcanzado el cuarto puesto en el ranking IntelLat 2025 de hospitales y clínicas de América Latina, con 78,02 puntos, y se consolide como la institución mejor posicionada de la Argentina, es mucho más que una buena noticia para la comunidad hospitalaria. Es la confirmación de que detrás de los resultados hay un modelo de trabajo que convierte datos en aprendizaje y aprendizaje en práctica clínica, de manera sistemática y transparente.
El podio regional de esta edición lo encabezaron desde Brasil, el Hospital Israelita Albert Einstein (97,30), el Hospital Sírio-Libanês (81,04) y desde Colombia, la Fundación Santa Fe de Bogotá (78,75). Este contexto competitivo ayuda a poner en perspectiva dónde sobresale nuestro hospital y, sobre todo, qué capacidades organizacionales sostienen ese desempeño. (1)
El modelo que transforma el cuidado
La idea de Learning Health System (LHS) ofrece un marco potente para leer estos resultados. Un LHS es una organización que aprende mientras cuida: captura datos de la práctica, los transforma en conocimiento utilizable y devuelve ese conocimiento a los equipos clínicos en forma de mejores decisiones, protocolos más seguros y experiencias más consistentes. En su síntesis más clara, Friedman y colegas explican que los LHS cierran la brecha entre “saber” y “hacer”, alineando evidencia, informática clínica, equipos y gobernanza en ciclos rápidos de mejora. (2)
Visto desde ese lente, el resultado del ranking no “sucede”, se construye. Y se construye con sistemas de información confiables, cultura de medición, retroalimentación oportuna y un liderazgo que prioriza la seguridad del paciente.
El Hospital Italiano destaca particularmente en las dimensiones de “Tecnología y Conocimiento”. Esto se traduce en la integración de soluciones digitales al flujo clínico (Historia Clínica Electrónica, interoperabilidad) que potencian la docencia, la investigación y la asistencia mutuamente. En Seguridad y Resultados Clínicos, el desempeño competitivo habla de procesos estandarizados con trazabilidad y un ecosistema de acreditaciones (JCI, HIMSS nivel 7, CAP) que validan el gobierno del dato y sostienen prácticas seguras en el tiempo.
Retos para la agenda futura
El mismo ranking señala desafíos concretos: Telemedicina, Eficiencia y Experiencia del paciente. Más allá del buen posicionamiento relativo, los puntajes en esas dimensiones muestran espacio para escalar integración fuera del hospital, rediseñar flujos con información real y orquestar mejor el itinerario del paciente.
Leído con el marco LHS, el mensaje es claro:
Telemedicina: pasar de “servicios” a modelos de cuidado integrados (crónicos, posquirúrgicos) donde el dato fluya entre niveles de atención y vuelva al paciente sin fricciones.
Eficiencia: con foco en el proceso. Mapear cuellos de botella con datos (tiempos de espera, reingresos), estandarizar transiciones y medir el impacto para iterar.
Experiencia: un LHS coordina mejor las estrategias de cuidado. Portales, mensajería segura y seguimiento remoto son expresiones del mismo sistema de información que soporta la continuidad del cuidado.
A nivel país, la foto nos interpela: Argentina aparece con excelencia puntual, pero con poca masa crítica en los primeros niveles regionales. La lección es escalar estándares y capacidades de sistemas de información más allá del AMBA. (1)
La estrategia es la clave: el LHS en el Italiano
Desde mi rol en el Departamento de Informática en Salud, veo a diario que la diferencia no es solo la tecnología, sino cómo se lidera su incorporación:
1. Plataforma de aprendizaje: La historia clínica alimenta la seguridad y la medición de la calidad.
2. Interoperabilidad: La información viaja con el paciente entre niveles de atención.
3. Medición con devolución: Indicadores que vuelven a los equipos para cerrar el ciclo PDSA (Planificar-Hacer-Estudiar-Actuar).
4. Soporte a la decisión contextualizado: La incorporación de nuestra IA generativa, TANA GPT, mejora el acceso oportuno a la información y se adapta al trabajo diario.
Este enfoque es coherente con el marco socio-técnico de los LHS: no basta con producir evidencia; hay que integrarla a la práctica y aprender de la práctica para actualizarla. Nuestra institución llega al top regional con una base sólida; el siguiente salto, basado en la adopción de IA, se conseguirá sosteniendo ciclos cortos de aprendizaje que conviertan cada dato en un insumo de mejora. (2) (1)
Referencias
1. Consultora IntelLat. (2025). Ranking IntelLat de los Mejores Hospitales y Clínicas de América Latina: Ranking General de Calidad 2025 [Informe PDF]. https://intellat.com/wp-content/uploads/2025/09/Ranking-2025.pdf
2. Friedman, C. P., Greene, S. M., & Rubin, J. C. (2025). Ten reasons why learning health systems will have a transformational effect on health and health care. Learning Health Systems, 9(4), e70044. https://doi.org/10.1002/lrh2.70044