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Entre pasillos, demos y encuentros, HIMSS26 deja una certeza: más que anticipar el futuro de la salud digital, permite imaginar cómo adaptarlo y hacerlo posible en América Latina.
El valor de la inspiración y el networking regional
HIMSS es una mezcla bastante interesante entre congreso y muestra comercial, pero: ¿por qué es importante para nosotros? Y cuando digo nosotros, no me refiero solo al Hospital Italiano, sino a toda Latinoamérica. ¿Qué impacto tendría saber qué es lo que se vende en Estados Unidos o cuáles son los tópicos más relevantes en una muestra que podría estar sesgada por el interés comercial de las compañías?
A diferencia de otros congresos que solemos visitar, netamente académicos y en donde la mayoría de lo que vemos son todavía pilotos o proyectos principalmente llevados adelante por universidades, en HIMSS tenemos la posibilidad de ver productos reales que ya están disponibles en el mercado. Es verdad que muchos de ellos no se encuentran al alcance de nuestra región por motivos tales como que no están a la venta, no tienen cobertura, no cuentan con el idioma que necesitamos que tengan o porque son excesivamente costosos para los presupuestos que manejamos en esta parte del continente.
Buscamos productos innovadores que disparen ideas para nuestro contexto y estrategias que permitan actualizar nuestra interoperabilidad.
Entonces, ¿qué es lo que vamos a buscar a HIMSS?
En primer lugar, vamos a buscar productos innovadores que disparen ideas de lo que podemos hacer en nuestro contexto o nuestra realidad. Por eso es que una de las grandes ventajas o beneficios de visitar la muestra es poder recorrer los espacios que presentan los proveedores, para de algún modo “inspirarnos” en los productos que están vendiendo.
En segundo término, pero no menos importante, también vamos a actualizarnos sobre cuáles son las tecnologías con las que se desarrollan esos productos, ya que muchas veces no vamos a poder adquirirlos o incluso ni siquiera vamos a poder desarrollarlos, pero sí vamos a poder ver cómo actualizar las herramientas, los lenguajes de desarrollo, las estrategias de interoperabilidad que están utilizando para que estos productos puedan ser integrados.
Como ustedes saben, hoy la tendencia está cada vez más cercana a la idea de adquirir productos que resuelvan problemas y que hayan sido creados por grupos o compañías específicamente dedicadas a su resolución, más que buscar soluciones globales que puedan resolver todo en una misma herramienta o con un mismo producto, y es ahí donde la integración cobra un valor fundamental.
Por otro lado, otro aspecto que vamos a buscar en HIMSS es conocer una red de profesionales que trabaja en la misma temática que nosotros (por suerte, cada vez más latinoamericanos) y que forman parte de estas compañías que venden productos de innovación. Conocerlos, invitarlos a intercambiar experiencias y hacerlos parte de nuestras conferencias, como por ejemplo nuestro Congreso de Informática, Innovación e Investigación.

De la promesa a la implementación
No a todos los que vamos nos llaman la atención las mismas cosas. Entonces, ¿qué encontramos diferente o relevante cuando visitamos HIMSS? En una encuesta no muy exhaustiva y probablemente poco profesional, relevamos lo que captó la atención de los miembros del Departamento de Informática en Salud que participaron de la conferencia este año. Uno de los puntos de mayor coincidencia fue notar la creciente participación de latinoamericanos en el evento. El hecho de haber tenido un stand del Hospital Italiano hizo que se transformara en un punto de encuentro y que tomáramos dimensión de la cantidad de colegas de la región presentes. Nobleza obliga, no puedo dejar de mencionar que los alfajores que convidamos a los visitantes fueron un gran anzuelo…
Otra coincidencia entre nuestros encuestados fue que la innovación dejó de ser una promesa para convertirse en implementaciones concretas a gran escala. El evento reunió a una amplia diversidad de actores, desde grandes corporaciones hasta compañías pequeñas emergentes. En este contexto, la inteligencia artificial se consolidó como el eje dominante: prácticamente todas las soluciones la incorporan, desde herramientas de ambient recording y agentes inteligentes hasta sistemas de telemonitoreo domiciliario capaces de capturar y procesar datos clínicos incluso a partir de video. La robótica, por su parte, dejó de ser una quimera futurista para mostrarse como una realidad operativa en la asistencia a médicos, equipos de salud y pacientes.
El foco en la atención también evidenció un corrimiento hacia modelos más centrados en el paciente, con un fuerte impulso de soluciones de “hospital at home”, monitoreo remoto y plataformas que integran la salud con la vida cotidiana, más allá del ámbito hospitalario tradicional. A esto se sumó el crecimiento de herramientas de ciberseguridad específicas para el sector, orientadas a la protección de identidades digitales de pacientes y profesionales, así como a la seguridad de dispositivos médicos conectados. En paralelo, el evento puso énfasis en los desafíos de adopción, con talleres sobre competencias digitales y gestión del cambio, reconociendo que la tecnología por sí sola no alcanza sin una adecuada implementación cultural.
Más allá del plano tecnológico, se destacó la posibilidad concreta de generar vínculos estratégicos y negociar directamente con tomadores de decisión en un mismo espacio, reforzando el carácter del encuentro, en un entorno que, pese a su magnitud, con una oferta abrumadora de contenidos, logró mantener fluidez y espacios de intercambio.
La inteligencia artificial se consolidó como el eje dominante y la robótica dejó de ser una quimera para mostrarse como una realidad operativa.
HIMSS es un evento que reúne a casi 30.000 visitantes dedicados a la transformación digital en salud, y en esa diversidad de personas y proyectos, hoy con una fuerte impronta latina, es un espacio de intercambio de conocimiento único. Por eso HIMSS es importante para nosotros.